14/5/17

CUANDO LA MÚSICA SE TERMINA...

Argentina en Alcohólicos Anónimos abraza ahora a la derecha capitalista. Brasil corrió a patadas a la señora Dilma por despilfarrar la riqueza de la casa. Ecuador se libra de Correa, su proxeneta por más 10 años; Venezuela –en estado catatónico- no sale de cuidados intensivos. Bolivia se divorcia de Evo; e incluso Cuba, el veterano de la fiesta, se encuentra ahora en negro luto. ¿Y México?


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú


Existen ciertas imágenes que invariablemente nos remiten a México. Las más populares quizá sean también las más ridículas: nos pintan como ranchero con zarape durmiendo a la sombra de un nopal; también como gordos bigotones portando sombrero charro y siempre empistolados.

Para si tenemos cierta vanidad cultural, las imágenes presentadas nos deberían obligar a replantearnos la imagen que damos al exterior.

Nadie duda que en los últimos años hemos avanzado en nuestra eterna búsqueda por ser uno entre iguales con los países que conforman el club VIP. Nuestra capital presume zonas que podrían ser la envidia de cualquier ciudad europea. La “modernidad” se expande gradualmente y transforma el paisaje.

¿Pero qué de nuestra imagen? ¿Hemos logrado eludir nuestra trágica caricatura histórica? ¿Por fin seremos reconocidos por nuestros ídolos históricos del Norte? ¿O por los europeos que un día tanto emulamos?


Si somos honestos, podemos ver que ya hemos dejado atrás los zarapes y los trajes charros. Pero el nuevo personaje que surge está lejos de ser halagador: para algunos somos los narcos del mundo; y para otros –menos macabro, aunque no menos vulgar- somos el borracho del planeta.

Enfoquemos nuestra atención al segundo personaje. Quizá para algunos la nueva identidad de beodos globales incluso no sean tan mala. Nos gusta echar relajo a deshoras y ser los últimos en irnos de la fiesta.

Entre más nos identificamos a este personaje, más parecería que como sociedad navegamos por rumbos similares en el ámbito político e ideológico. Como buenos borrachos trasnochados, nos tambaleamos rumbo a una fiesta que terminó hace mucho tiempo. Una fiesta donde incluso los anfitriones ya se fueron a dormir.

"¡Pero no le hace! ¡La parranda debe de seguir!", decimos abrazados de un farol.

Hago esta analogía para hablar del nuevo socialismo latinoamericano. Un bacanal que despilfarró tanto dinero como retórica. Un dispendio de populismo que inició en casa del un loco llamado Hugo Chávez y que terminó por involucrar a toda la vecindad sudamericana.

 Pero esa fiesta terminó. Los cohetes se tronaron. El petróleo se bebió hasta reventar. Las orgías ideológicas se realizaron para deleite y placer de muchos de muchos.

Ahora vemos la resaca económica y política que cae como peste negra. Algunos países moribundos yacen pálidos en la sabanas y pampas sudamericanas.

Argentina en Alcohólicos Anónimos abraza ahora a la derecha capitalista. Brasil corrió a patadas a la señora Dilma por despilfarrar la riqueza de la casa. Ecuador se libra de Correa, su proxeneta por más 10 años; Venezuela –en estado catatónico- no sale de cuidados intensivos. Bolivia se divorcia de Evo; e incluso Cuba, el veterano de la fiesta, se encuentra ahora en negro luto.

Pero el mexicano no acepta la evidencia frente a sus ojos. Mientras allá recogen los platos rotos, aquí apenas destapamos el mezcal. Y quizá con la garganta caliente de tanto trago demagógico, de entequiladas promesas idílicas y de paraísos terrenales aguardientosos, nos encaminamos hacia el 2018 -con la frente en alto- decididos a cumplir con nuestro ineludible "destino" populista.

Queridos amigos, lamento decirles que la fiesta ya acabó. Y haríamos bien en seguir las palabras del poeta Morrison, quien en su momento dijo sabiamente: "cuando la música se termina, apaga las luces".


Apareció originalmente en Vértigo

8/4/17

EL CHISME DE LA DÉCADA

La vida puede ser amable por momentos y de vez en cuando la diosa Fortuna nos sonríe. Porque en las últimas semanas, hemos sido testigos de lo que podría ser el chisme de la década.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú


Para todos los que somos nerds de la política internacional, ciertos placeres superfluos y mundanos han sido eternamente negados. En particular las diversiones frívolas que cautivan a millones de personas, producto de los chismes que hierven en el mundo de la farándula y el espectáculo.

Pregúntenme de la última controversia de las Kardashian y no sabría ni decirles cuántas Kardashians existen, ni a qué fregados se dedican. Saquen a tema a la güerita esa de Taylor Swift y mi mente se convierte en ruido blanco. Incluso gente como Beyoncé me es ajena; no tengo ni las más remota idea de su vida, sus amores o sus broncas.

Pero la vida puede ser amable por momentos y de vez en cuando la diosa Fortuna nos sonríe. Porque en las últimas semanas, hemos sido testigos de lo que podría ser el chisme de la década:

¡Donald Trump y Stephen Bannon se van a divorciar!

La noticia cayó como bomba en todos los periódicos: Bannon fue corrido a patadas del Consejo de Seguridad Nacional y parece que su influencia con el presidente cada día se ve más mermada. El pobre Steve ha sido ninguneado, vejado y avergonzado.

“¿Quién pudo causar esto?”, se preguntarán. Pues como en toda historia de farándula, aquí también hay un triángulo de amor; un tercero en discordia. En este caso se trata de un muchachito de 36 años que vino a robarse los amores y las miradas a Mr. Trump. Me refiero al galán Jared Kushner, socialité neoyorquino, liberal en sus políticas y esposo de la guapa Ivanka Trump.



El desplazamiento en la cama presidencial y el enorme poder que acumula Jared es evidente. Donald lo ha puesto al frente de la diplomacia con China; la relación bilateral con México; lograr la paz entre Israel y Palestina; revisar la estrategia contra ISIS; reformar el sistema de justicia penal; y liderar la oficina de Innovación Americana, que se encarga de reformar el sistema de cuidado a los veteranos de guerra, enfrentar la epidemia de opiáceos, y reformar la totalidad del gobierno federal.

Un par de encarguitos nomás, como pueden ver.

Lo mejor para nosotros será que podremos ver en tiempo real el horrible desenlace de este divorcio, porque nadie espera que Bannon se vaya por las buenas y sin hacer un relajo.

Porque finalmente Steve creyó ser el incondicional de Trump, su único amor que haría de su retorcido nacionalismo-racial la ley en toda América. Kushner, en cambio, es un millonario que en su momento apoyó al partido Demócrata. Y mientras el primero habla de una apocalíptica guerra entre el Islam y el Cristianismo, el segundo prefiere viajar en jet privado a Aspen para esquiar.

De salir victorioso Kushner –y todo indica que así será- el mundo se estaría librando de la amenaza tóxica que representaba Bannon, tanto para el gobierno Imperial, la estabilidad económica global, y la permanencia de la civilización Occidental.

Pero este final dejaría un sentimiento anticlimático. Porque la nueva presidencia eliminaría aquellas amenazas xenófobas, racistas y ultra-nacionalistas que hacían de Trump ese espectáculo tan adictivo.
Así, finalmente será evidente el fiasco que representó Donald. Un simple show de burlesque de bajo presupuesto, adornado con su megalomanía narcisista, quizás algo sociópata, pero más bien enfocado a mostrarnos todos los orgullos de su nepotismo.

Y yo, señores, no compré ningún boleto para esa película.

2/4/17

¡COMPÁRTEME ÉSTA!

De manera más extraña, nos hemos adaptado también al surgimiento de una nueva “economía compartida” ("sharing economy" la llaman los gringos); un modelo novedoso de supervivencia que se sustenta con un sinfín de aplicaciones digitales, la mayoría enfocadas a poner en renta nuestro tiempo o propiedad para ganar unos pesos.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

El periodista Martin Wolf recientemente escribió que si queremos mantener la legitimidad de los sistemas democráticos en el mundo, la política económica debe entonces orientarse a promover los intereses de las mayorías y no de unos pocos. De fracasar en este propósito, la base de nuestro orden político colapsará.

Pero... ¿qué no es esto lo que vivimos actualmente? ¿No estamos ya frente al fracaso neoliberal y vemos -de hecho- sus consecuencias en la forma de un espectro populista que recorre Occidente?

Sería imposible defender la racionalidad del modelo neoliberal en el siglo XXI, porque en realidad habitamos ya en un mundo post-neoliberal; o mejor dicho, en un mundo post-avaricia.

Una estrafalaria y decadente desigualdad barniza la estructura de este modelo económico a nivel global; una desigualdad que es aceptada por muchos, incluso por aquellos que están siendo arruinados por el propio sistema.



Es un hecho conocido que dentro de la OCDE, los mexicanos son quienes más horas trabajan a la semana, aunque ganan los salarios más bajos. Pero en vez de indignarnos por esta farsa, algo extraño sucede. Hemos decidido adaptarnos. ¿Adaptarnos a qué? Pues a la nueva realidad que incluye puestos laborales con títulos como "pasante" y "practicante", los cuales condenan a trabajadores adultos a remar en las galeras del mundo corporativo sin recibir siquiera un salario. 

De manera más extraña, nos hemos adaptado también al surgimiento de una nueva “economía compartida” ("sharing economy" la llaman los gringos); un modelo novedoso de supervivencia que se sustenta con un sinfín de aplicaciones digitales, la mayoría enfocadas a poner en renta nuestro tiempo o propiedad para ganar unos pesos.

El problema de fondo es que prácticamente ninguno de estos “empleos del futuro” permiten una vida digna. ¿Prestaciones de ley? ¡Hasta creen! ¿Seguro médico? ¡Lo que nos faltaba!

Este modelo se nos vende como el nuevo gran paradigma económico, aunque la realidad parece ser sólo las migajas del antiguo sistema. Nos dicen que podemos ser “emprendedores flexibles”, o que podemos “tener control de nuestro tiempo”. Pero detrás de la propaganda de “conéctate, diviértete y logra tus sueños” se esconde una realidad ineludible: el nuevo héroe post-neoliberal debe glorificar su propia explotación, trabajando más tiempo para ganar menos dinero que antes.

Volviendo a la hipótesis de Martin Wolf, podemos ver que históricamente un incremento compartido en salarios reales jugó un papel fundamental en la legitimación del capitalismo y logró la estabilidad democrática. Hoy, sin embargo, el modelo capitalista enfrenta numerosos retos para generar mejorías en la prosperidad. 

Dice el analista político (y comediante) Bill Maher que el daño en realidad nos lo hicimos nosotros mismos. Compramos la idea de que la avaricia era buena e incluso necesaria para ganar en este juego: reemplazamos a trabajadores con robots, explotamos a los “pasantes” en las empresas y decidimos depender del trabajo de esclavitud para hacer nuestros productos.  

De esta manera, un día nos despertamos y ya teníamos frente a nosotros una economía compartida “donde lo único que no se comparte son las ganancias”. Muy curioso, dice Maher, que por alguna razón todos se olvidaron de crear una aplicación para eso.

Bastante conveniente, ¿no creen?

5/2/17

EL RINOCERONTE CALVO

La técnica utilizada por Vladislav Surkov para manipular a la sociedad consiste en minar la percepción que se tiene de la realidad; creando toda clase de contradicciones para que las personas nunca conozcan que ocurre realmente.



Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

Las "noticias falsas" fueron cosa de niños. Ahora vivimos en plena paranoia Orwelliana con el nacimiento de los "hechos alternativos" (Conway dixit).

Numerosos analistas comentaron (me incluyo) que si algo murió en la campaña de Donald Trump y ahora en su presidencia, fue la Verdad.

Pero no nos enmarañemos en discusiones epistemológicas o axiológicas de conceptos como “la verdad”. Conviene mejor dedicarnos a analizar la estrategia detrás de las acciones de Trump.

Ya sabemos que estamos frente a un hombre ególatra y narcisista. Algo sin parangón en la democracia estadounidense a la hora de mentir y tergiversar los datos.

Pero como escribía Héctor Aguilar Camín: "Trump: puede estar loco, pero hay método en su locura."

Para comprender el método, recurro al documentalista Adam Curtis, quien habla en su más reciente obra ("HyperNormalisation") sobre un siniestro personaje: Vladislav Surkov, hombre de confianza y asesor del presidente Vladimir Putin por más de 15 años. De acuerdo con Curtis, una técnica utilizada por Surkov para manipular a la sociedad consiste en minar la percepción que se tiene de la realidad; creando toda clase de contradicciones para que las personas nunca conozcan que ocurre realmente.

Curtis lo describe al decir que Surkov transformó a la política rusa en un “desconcertante y siempre cambiante escenario de teatro”.

Como ejemplo de esto, indica que Surkov solía apoyar en público a grupos neo-nazis, defensores de derechos humanos e incluso partidos opositores de Putin, dejando así a la sociedad (y a los opositores del régimen) sin saber dónde estaban realmente los intereses del Kremlin. Instauró así una realidad líquida y camaleónica, una estrategia de poder que dejaba a cualquier miembro de la oposición en constante confusión. Y aquí donde radica la genialidad de su estrategia: pues cuando la realidad se vuelve imposible de definir, se convierte también en algo imposible de combatir.


Algo similar hace Trump. Al inventarse una personalidad caleidoscópica, un día puede relacionarse con supremacistas blancos y otro con judíos conservadores. En el mismo enunciado desmantela al TLCAN y deporta a millones, pero siempre deseando que México sea un país amigo y próspero.

Con esta personalidad maleable que varía según la audiencia, Trump oscila entre dos –o más- realidades y abraza la contradicción. El problema es que nosotros quedamos presos en sus contradicciones: paralizados de actuar al no saber si la bestia está de nuestro lado o más bien se prepara para destrozarnos.

Más terrorífico es que esta táctica corroe y erosiona al corazón mismo de las democracias. Lo menciona la periodista Brooke Gladstone: "si cada individuo elige ahora su propia realidad y la democracia depende de generar consensos… ¿Qué tipo de democracia nos queda?"

Yo diría que una democracia simulada, donde el Gran Orangután es rey y bufón; juez y verdugo al mismo tiempo.

Por lo tanto, es nuestro deber como audiencia negarle a Trump su puesta en escena y mantener nuestra atención en la verdad y los hechos.

De otra forma, seremos simples espectadores en un teatro del absurdo llevado a su extremo más grotesco (y peligroso). Una obra digna de haber sido escrita por Eugène Ionesco, aunque ahora el guión se escriba en la Casa Blanca y lleve por título (¡por qué no!): "El Rinoceronte Calvo".

22/1/17

LA DICTADURA ES UN SUSPIRO

Ninguna dictadura se establece prometiendo aplastar los derechos de sus ciudadanos. Aparecen cuando nos damos por vencidos y dejamos de creer en los valores democráticos.



Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

¿Qué es lo primero que nos viene a la mente al hablar de una dictadura?

Algunos seguro imaginarán escenas tétricas de los campos de concentración del Querido Líder Kim Jong Un; o quizás una tarde helada en los Gulags del camarada Stalin, o por qué no... un domingo cualquiera en la Rumania de Nicolae Ceausescu.

Porque hablar de dictaduras es describir un sistema a todas luces horripilante. Un mundo donde el ejército ronda por las calles matando disidentes, donde pandillas de matones golpean a opositores y destruyen comercios, o donde el único freno al terror del Gran Jefe es el propio límite de su crueldad o su capricho. Pa’ pronto –así dicen algunos- un sistema dantesco e insoportable.

¿Estamos de acuerdo, verdad?

Pues según el académico Thomas Pepinsky, pensar de esta manera sobre las dictaduras o el autoritarismo no sólo es un error conceptual, sino un peligro para cualquier democracia.

Pepinsky argumenta que esta visión del autoritarismo es una fantasía ideada por los norteamericanos para avalar (y contrastar) a su propio sistema político con cualquiera que ellos consideren ajeno a sus "valores". Porque la realidad es que las dictaduras del presente son completamente distintas a las descritas anteriormente. En casi todas ellas el ejército está en sus barricas, la prensa funciona con algo de libertad y los civiles despiertan para ir a trabajar, se quejan del gobierno por fallas en los servicios públicos y regresan a cenar con sus familias.

Los regímenes terroríficos descritos antes son más bien de corte totalitario, que han sido la excepción en la historia moderna.

En su argumento, Pepinsky indica que la gran mayoría de las personas pueden tolerar perfectamente la vida en una dictadura (de hecho, aquí en México lo hicimos por casi todo el siglo XX). Pues al vivir en un mundo complejo, la población tiene preocupaciones más allá de cómo son gobernados: deben alimentar a sus familiar, educar a sus hijos, avanzar en su trabajo... todos objetivos realizables en países no-democrático.


Todo esto viene al caso porque a menos de que ocurra algún evento cataclísimico, usted estará leyendo esto a pocos días de que Donald Trump haya sido ungido como presidente de los Estados Unidos.

Todos tenemos una idea de los peligros que este hombre representa. ¿Pero podemos hablar del fin de la democracia estadounidense y el inicio de una dictadura?

Muchos argumentarán que no existe tal peligro, pues las instituciones del Imperio Yankee han sobrevivido eventos más turbulentos.

Aunque esto podría ser verdad, si seguimos la línea de pensamiento de Pepinsky, veremos que la democracia norteamericana sí pende de un hilo.

Porque nuestro citado académico argumenta que las democracias no terminan con una “explosión” o un evento apocalíptico, sino que van erosionándose cuando las personas comienzan a perder la fe en ellas, cuando saben que cualquier votación rara vez conlleva un cambio real en la política, y cuando están dispuestos a canjear algunos derechos por cualquier proyección de orden.

De aquí la principal razón para tener pánico. Porque ninguna dictadura se establece prometiendo aplastar los derechos de sus ciudadanos. Aparecen cuando nos damos por vencidos y dejamos de creer en los valores democráticos.

Las dictaduras aparecen entre los suspiros de una población.

20/1/17

AZNOTICIAS - ANÁLISIS DE LA CEREMONIA PRESIDENCIAL DE DONALD TRUMP

ANÁLISIS DE LA CEREMONIA PRESIDENCIAL DE DONALD TRUMP

Fecha de transmisión original: 20/01/2017

AzNoticias; TV Azteca


8/1/17

HERE COMES THE SUN


Levante la mano quien crea que el 2016 fue el año más jodido de la historia reciente.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú


Levante la mano quien crea que el 2016 fue el año más jodido de la historia reciente.

Para mí, basta con recordar la muerte de David Bowie a escasos diez días de iniciar del año para dar rienda suelta a mi letanía de agravios, quejas e insultos: qué si el mentado Brexit; que si Donald Trump; que si el populismo en Europa; que si el interminable estancamiento económico; que si la guerra en Siria; que si los muertos de Peña ya son más que los de Calderón…

No conforme con fregarnos la vida, el 2016 decidió llevarse también a Leonard Cohen en noviembre; y para cuando Greg Lake abandonó a los vivos al mes siguiente, estaba yo en estado catatónico que ni siquiera me percaté.

Para empeorar la situación, analistas políticos nos advirtieron que si sufrimos durante los últimos 12 meses, pues más valía amarrarse fuerte al mástil del barco, porque todo indicaba que los siguientes 12 podrían ser peor. Digo... sólo consideren el tremendo reto que será tolerar -y sobrevivir- al primer año de Trump.

¿Pero es correcto pensar de esta manera? ¿Podemos justificar nuestro pesimismo con los argumentos que les he dado (y que conste que ofrecí sólo una pequeña muestra)?


Pues no, y quiero argumentar que hemos vivido en el error. Porque claro que la muerte o el auge de Bowie, Cohen, Prince, Trump, Farange, Le Pen, Bannon y Putin podrán deprimirnos y arruinarnos la existencia cotidiana. Pero al ver más allá de nuestras narices podemos argumentar que –de hecho- la humanidad ha tenido su mejor año durante el 2016 y que todo apunta a que el 2017 será todavía mejor.

¿No me creen?

Recurramos entonces a un reciente artículo de Nicholas Kristof en The New York Times para ver de lo que hablo. Porque mientras aquí nos preocupamos por los tweets de Donald Trump o por el Nuevo Modelo Educativo de la SEP, cada día unas 250,000 personas en el mundo logran escapar de la pobreza extrema (lo dice el Banco Mundial).

¿Quieren más buenas noticias? Pues entonces consideren que si a comienzos de 1980 más del 40% de los humanos vivían en pobreza extrema, para el 2016 la cifra cayó por debajo del 10%, y todo apunta a que en el 2030 ya andaremos por ahí del 3 o 4%.

Argumenta Kristof: “Por casi toda la historia de la humanidad, la extrema pobreza ha sido la condición estándar de nuestra especie, y ahora, durante nuestra vida, prácticamente la hemos eliminado. Esta es una transformación asombrosa y sin lugar a dudas es lo más importante que está sucediendo actualmente en el mundo–sin importar cuáles sean las noticias que salen de Washington”.

 Claro que persisten otras tragedias (epidemias, hambrunas), pero incluso algunas preocupaciones como la rampante desigualdad están mal enfocadas. Porque sí, es verdad que ocho pelados controlan la misma riqueza que los 3,600 millones de personas más pobres del mundo. Pero el panorama amplio nos muestra que la desigualdad global se está reduciendo, todo por los cientos de millones de personas que escaparon de la pobreza en China e India.

Obviamente nada de esto evitará que caiga en la amargura de vez en cuando. Pero entre todo este relajo, de pronto tenemos que dejar de vernos el ombligo y acordarnos de aquella canción que decía: "Here comes the sun". Porque recuerden, a esta misma hora mañana habrá 250,000 menos personas viviendo en pobreza extrema; y esto, cómo diría el buen Harrison: "it's alright".


Apareció originalmente en Vértigo

¡DIOS NOS LIBRE!

Nuestro problema como civilización es que no hemos creado un paradigma similar al religioso: un programa filosófico secular que supla la ausencia de significado y genere una idea cohesiva sobre la cual podamos identificarnos.



Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

Durante años he sido un ateo irredento, y entre el catálogo de ideas que sostengo creo que la separación entre el Estado y la Iglesia es una de las acciones más importantes que Occidente ha tomado para entrar a la Modernidad.

No argumento que la secularización o el ateísmo generan en automático una sociedad más justa o noble; sino que la religión tiende a radicalizar a las personas, las encierra en ideologías herméticas, las ata a preconcepciones emanadas de autoridades divinas, y genera un rechazo hacia los avances científicos, más si estos contradicen sus dogmas religiosos.

La hipótesis es que entre más secularismo, mayor racionalidad; o entre menos religión, menos oscurantismo.

Pero este proyecto no considera un elemento intrínseco de los humanos: la necesidad de orden y sentido.

Para millones de personas, la religión ofrece precisamente esto: la certeza de que una autoridad superior ha preestablecido significado, destino y trascendencia en su existencia. Y al quitar el factor religioso, millones de personas parecen buscar nuevas fuentes de autoridad que les brinden lo que antes la divinidad les otorgaba.

Y esto tiene consecuencias...


El académico Shadi Hamid argumenta que la victoria de Trump y el auge del neo-fascismo en Europa es consecuencia directa de este proceso. Para Hamid, estos programas ideológicos incluso presentan similitudes con el espectro del Islamismo radical que recorre al Medio Oriente y otras latitudes.

Sea ya el tribalismo racial en EE.UU o el etno-nacionalismo europeo, para Hamid hay un hilo conector: "una sacudida en la búsqueda de significado político" que surge cuando las ideologías contemporáneas (neo-liberalismo, globalización...) fracasan al no brindar certeza, orden o significado a las personas. Ante este vacío, se busca un modelo de política que ya no tiene como prioridad mejorar la calidad de vida, sino dirigir la energía de una sociedad hacia un objetivo moral, filosófico o ideológico.

¿Suena familiar?

Para salir de este laberinto no necesitamos un retorno a la religión o una dosis más alta de devoción. Ya hemos visto las consecuencias de esto con el neo-Islamismo  y la nueva generación de jóvenes radicales y ultra-violentos.

Nuestro problema como civilización es que no hemos creado un paradigma similar al religioso: un programa filosófico secular que supla la ausencia de significado y genere una idea cohesiva sobre la cual podamos identificarnos.

Porque los economistas podrán hablar del PIB y el presidente de reformas estructurales, pero ninguna de estas ideas tiene la fuerza suficiente para dar cohesión y brindar propósito a la existencia de millones de personas.

Más bien, la salida de este laberinto debe emanar de lo que nos hace intrínsecamente humanos: la inteligencia. Porque cuando vemos los grandes avances científicos: en medicina, en la exploración (y posible colonización) del Cosmos o en inteligencia artificial, por mencionar algunos, nos enfrentamos a algo que nos supera como individuos y que puede darnos un significado más alto como especie. Entender que no importan los vicios que aún perduran, pues nuestra especie puede alcanzar nuevas alturas en conocimiento.

Eso sí... más vale que alguien se apresure en formular un programa ideológico de este tipo, porque el 2017 inicia con el horizonte atiborrado de oscuridad.

16/12/16

LA DIPLOMÁTICA - RECUENTO DEL 2016: UN AÑO DE SORPRESAS Y CAOS

LA DIPLOMÁTICA - RECUENTO DEL 2016: UN AÑO DE SORPRESAS Y CAOS

Fecha de transmisión original: 16/12/2016

La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos y Juan Pablo Delgado
(12:00 PM por AzNoticias; TV Azteca)


11/12/16

¡AY CRISTO, MIS CHOCHOS!

La inmensa mayoría de las promesas que venden los productos homeopáticos “no están basadas en métodos científicos modernos y no son aceptadas por expertos médicos actuales”.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

“Los hechos son una cosa muy terca”, dijo John Adams durante el juicio de los soldados británicos acusados en la Masacre de Boston, “y no importa cuáles sean nuestros deseos, nuestras inclinaciones o los designios de nuestra pasión: nada de esto puede alterar el estado de la evidencia y los hechos”, añadió.

¡Ah claro, los hechos! Qué cosas tan bellas serían si no fuéramos nosotros igual de tercos con nuestras pasiones y deseos.

Porque incluso si la evidencia nos grita directamente a la cara, nos toma de los hombros y nos sacude, aun así es complicado dejar de lado el engaño y caer en los brazos de la racionalidad.

Hablo ahora de las tibias reacciones que causó uno de los mayores triunfos de la medicina en los últimos años. ¿A qué me refiero? Pues a que hace un par de días la Comisión Federal de Comercio (CFC) de Estados Unidos arremetió públicamente contra la homeopatía indicando que “la inmensa mayoría” de las promesas que venden los productos homeopáticos “no están basadas en métodos científicos modernos y no son aceptadas por expertos médicos actuales”.

Y sentencia con autoridad: a partir de ahora, los seudomedicamentos de esta estirpe tendrán que informar a los consumidores que “no hay evidencias científicas de que el producto funciona y que las indicaciones alegadas se basan únicamente en teorías de la homeopatía del siglo XVIII”.

¡Ya se habían tardado! Porque la base de la homeopatía es tan extravagante y tan poco científica, que no se requiere de un título en Medicina o un intelecto muy alto para poder refutar sus aseveraciones.

fuente: LiveScience
Por si no están enterados, esta charlatanería asevera que lo “similar cura a lo similar” y que entre menos sustancia activa contenga su “medicamento” mayor será su efecto en el paciente. ¡Mira nada más!

La periodista Lila MacLellan nos ofrece un ejemplo de esto en acción: si una persona busca curar su problema de ansiedad, es posible que un “médico” homeopático le prescriba una minúscula dosis de arsénico, ya que en teoría el arsénico causa ansiedad en sus víctimas envenenadas, por lo que aliviaría los mismos síntomas en una fórmula homeopática.

¡Arsénico en pleno siglo XXI! ¡Lo que nos faltaba!

Para algunos todo esto podrá ser una tontería. Dirán que la gente puede comprar lo que se le venga en gana, total que nadie se ha muerto por la homeopatía. Esto podrá ser verdad cuando se busca un placebo para aliviar un resfriado, pero no cuando se padece de cáncer, Parkinson o diabetes, todos padecimientos que los seguidores de esta seudociencia aseveran que pueden curarse con unas pastillas de azúcar sumergidas en alcohol.

El mayor problema es que la refutación de la CFC causó tan pocas olas en el discurso público y tan pocas reacciones, que hoy los homeópatas siguen practicando su charlatanería como si nada hubiera ocurrido, manteniendo una industria de miles de millones de dólares en el proceso.

¡Oh, sí… muy difícil es que las personas dejen de escuchar a las sirenas de sus designios y deseos!

Pero ya lo decía el gran escritor Christopher Hitchens: “Aquello que puede ser afirmado sin evidencia, puede ser descartado sin evidencia”.

Y para como veo el mundo —lleno de charlatanes, impostores, embusteros y demagogos—, parece que será lo único que nos haga sobrevivir el próximo año.

¡Ay, Cristo, mis chochos!

Texto publicado originalmente en Vértigo.

2/12/16

LA DIPLOMÁTICA - EL ATAQUE DE LAS NOTICIAS CHATARRA

LA DIPLOMÁTICA - EL ATAQUE DE LA NOTICIAS CHATARRA

Fecha de transmisión original: 25/11/2016

La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos y Juan Pablo Delgado
(12:00 PM por AzNoticias; TV Azteca)


20/11/16

SOPITAS PARA LA MENTE

Lo que se requiere es una sociedad que posea las herramientas intelectuales para reconocer la verdad por sí misma. Porque la verdad no necesita de árbitros; lo que necesita son defensores.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú


Hace dos semanas escribí sobre la perniciosa influencia que los medios de información chatarra tenían en la salud de las democracias. Argumenté que ningún régimen democrático puede sobrevivir cuando la sociedad se deja consumir por charlatanerías y abandona todo parámetro compartido para entender la realidad.

Aunque reconozco que he dado mucha lata con este tema, mi insistencia no es gratuita. De no tomar acciones, veremos cómo este nihilismo informativo se agudiza en el futuro próximo.

Si usted todavía cree que el tema es irrelevante (no lo es) basta con decir que se ha convertido en una cuestión existencial en el discurso público estadounidense; no sólo porque ahí están los tres grandes núcleos infectados por las noticias chatarra -Google, Facebook y Twitter- sino también porque la desinformación causada por mentiras y rumores pudo ser un factor clave en la victoria del Fascista Americano (Letras Libres dixit).

Google y Facebook ya lanzaron el primer cañonazo en esta guerra, buscando asfixiar a los sitios que publican notas falsas al excluirlos de los servicios de publicidad de donde obtienen sus ganancias.

El caso de Facebook es particularmente complejo. Esta plataforma con 1,800 millones de suscriptores es para muchos de ellos el principal medio para conocer lo que sucede en el mundo.

Pew Research Center indica que en EE.UU. el 44% de las personas obtienen sus noticias a través de Facebook; cifra que aumenta a 61% entre los Millennials. En México la situación es similar: un 47% de las personas con acceso a Internet utilizan redes sociales para recibir noticias (IAB México). De acuerdo con Forbes, esto indica que los mexicanos ya usan Facebook como alternativa a los medios tradicionales de información; una tendencia que sin duda seguirá aumentando.


¿Cómo asegurar entonces que millones de ciudadanos eviten caer en las garras del rumor, la mentira y la ficción? Algunos argumentarán a favor de la censura. Dirán que basta con que un grupo de editores o algún algoritmo supriman las noticias falsas. Pero como bien indica Mark Zuckerberg, muchas veces es complicado discernir entre lo verdadero y lo falso en un texto. Agrega que en este proceso se puede atropellar la libertad de expresión, suprimiendo voces y perspectivas que no concuerdan con las propias al creer que son mentiras.

Mucha razón tiene el chaval Zuckerberg, aunque yo agregaría algo que es quizás igual de importante: que una empresa privada no debería tener la responsabilidad de “identificar” la verdad para nosotros.
Porque en esta problemática la solución jamás será la censura o la creación de "guardianes de la verdad". Lo que se requiere es una sociedad que posea las herramientas intelectuales para reconocer la verdad por sí misma. En palabras del periodista Jim Rutenberg: “la verdad no necesita de árbitros; lo que necesita son defensores”.

Todo esto suena muy bien si hubiera por lo menos algún tipo de plan para eliminar el analfabetismo mediático en nuestro país; pero al día de hoy no existe ni un borrador de éste.

Eso sí… ya hemos visto la tremenda disrupción y turbulencia que las noticias falsas tuvieron en la elección gringa del 2016. Si así les fue a los yanquis… no quiero ni saber lo que nos espera a nosotros en el 2018.

¡Aguas, señores! O como dicen en mi pueblo: sobre aviso no hay engaño.

Este texto apareció originalmente en Vértigo

18/11/16

LA DIPLOMÁTICA - DE OBAMA A TRUMP: INICIA LA TRANSICIÓN EN EL IMPERIO YANKEE

LA DIPLOMÁTICA - DE OBAMA A TRUMP: INICIA LA TRANSICIÓN EN EL IMPERIO YANKEE

Fecha de transmisión original: 18/11/2016
La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos y Juan Pablo Delgado. 
(12:00 PM por AzNoticias; TV Azteca)


14/11/16

¿QUÉ ES LA VERDAD? ILUSIÓN, SOMBRA, FICCIÓN...

Ninguna democracia podrá sobrevivir en un contexto donde la sociedad que pretende gobernar no comparte ni siquiera los mismos parámetros de la realidad. 


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

Escribo esta columna sin conocer los resultados electorales en Estados Unidos. Pero al final es irrelevante, porque gane Mr. Trump o Mrs. Clinton el mayor perdedor en la contienda habrá sido el pensamiento crítico.

Hace tiempo escribí cómo el electorado yanqui parecía haber llegado a un grado de cinismo sin parangón, claudicando a cualquier interés por conocer la verdad y los datos que sustentan al mundo.

En aquel momento hablé de cómo políticos populistas y una sociedad ignorante habían confluido para corroer a la democracia. Pero un culpable escapó a la guillotina: los nuevos medios de comunicación digitales.

Por algún tiempo se argumentó que el internet serviría para robustecer al sistema democrático, puesto que si los electores tenían más fuentes de información y un mayor número de perspectivas más correcta sería su comprensión del mundo. Pero lejos de instaurar una utopía democrática, los nuevos medios digitales abrieron una oscura grieta, por la cual millones de personas han caído para no regresar jamás.

En el centro de esta controversia están los sitios de noticias chatarra. Plataformas de corte radical que promueven agendas partidistas e ideológicas. Lo que menos les importa es que las noticias que transmiten tengan un ápice de relación con la realidad que todos habitamos.

¿A quién me refiero? En concreto a las nuevas cloacas de (des)información que se han destapado; sitios de la ultraderecha como Breitbart, The Blaze, The Grudge Report y un sinfín de opinadores de radio que pululan las ondas de AM.

Son aquellos que por años dijeron que Barack Obama era musulmán y originario de Kenia; y los mismos que ahora pintan a doña Hillary Clinton como el anticristo que busca quitar las armas a todos los buenos patriotas.

deviantart

La popularidad de estos medios chatarra no solo se debe a la ignorancia mediática del electorado yanqui (incapaz de discernir entre veracidad y amarillismo), sino también al incesante ataque y desprestigio que estos nuevos jugadores han infligido a los medios tradicionales del periodismo, por su presunta cercanía a los círculos del poder.

Bien comentó el influyente conductor de radio conservador Charlie Sykes que mientras él y sus compinches se entretenían arremetiendo contra los medios tradicionales terminaron por eliminar su credibilidad y por ende todo punto de referencia con la veracidad periodística.

Además reconoció que ahora todo intento por hacer regresar a su audiencia a la realidad es inútil: sus radioescuchas están ya infectados con el virus de la sospecha y la desconfianza contra la prensa “de élite”.

El resultado es un país donde no existe ya ningún tipo de árbitro que determine lo que es verídico y comprobable; donde las teorías de conspiración son igual de válidas que una estadística gubernamental.

Y aquí se esconde el mayor peligro, ya que ninguna democracia podrá sobrevivir en un contexto donde la sociedad que pretende gobernar no comparte ni siquiera los mismos parámetros de la realidad. Donde la división entre burbujas ideológicas es tal que cada una tiene sus propios datos y estadísticas.

Quien resulte triunfador no solo heredará un país dividido ideológicamente, sino también una sociedad hundida en la paranoia, la desinformación, el tribalismo y la ignorancia.

¡Que Dios se apiade de su alma!

Texto publicado originalmente en Vértigo

9/11/16

La Diplomática - La Victoria de Donald Trump: Causa y Consecuencias

LA DIPLOMÁTICA - LA VICTORIA DE DONALD TRUMP: CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Fecha de transmisión original: 09/11/2016
La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos y Juan Pablo Delgado. 
(12:00 PM por AzNoticias; TV Azteca)


1/11/16

EL MONSTRUO BAJO LA CAMA

Al final, éste ha sido el verdadero monstruo que se esconde bajo la cama. No la globalización y no la economía, sino el espectro del racismo, la intolerancia y la xenofobia.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

Reza un proverbio muy gastado que aquellos que no conocen su historia están condenados a repetirla. Para muchos esta frase concentra lecciones claras de sabiduría; finalmente nadie quiere otro de esos “Grandes Saltos hacia Adelante” del Sr. Mao o traer de vuelta los Gulag del Camarada Stalin.

Pero el concepto de “conocer” la historia encierra numerosas complicaciones. Como toda persona inteligente sabe, la historia rara vez es algo que pueda conocerse de manera objetiva. Claro, existen personajes, fechas, lugares… pero el contexto dentro del cual suceden los hechos suele interpretarse de forma subjetiva.

Y aquí entramos a un terreno escabroso. Porque al final es el contexto de la Historia lo que determina si queremos o no repetirla. Para cierto grupo, un momento histórico podrá ser terrible, aunque para otros fue una época dorada.

Todo esto nos trae al mayor problema político en la actualidad: el auge de los movimientos populistas de ultra-derecha en Occidente.

Si usted me hubiera preguntado hace unas semanas qué es lo que genera el auge de estos movimientos, yo hubiera declarado con certeza que todo se debe a la crisis económica contemporánea.

Porque así nos han vendido los medios esta historia: la crisis financiera del 2008 y las fuerzas de la globalización (libre movimiento de personas, empresas, capitales...) han dejado a algunos ganadores pero a un inmenso número de perdedores. Este último grupo, cansado de la promesas incumplidas por la élite cosmopolita y viendo sus trabajaos diluirse por las corrientes del libre mercado, estalla en un iracundo berrinche y decide votar por aquellos que les ofrecen seguridad y estabilidad en tiempos caóticos. ¿Suena lógico, verdad?

Lógico sí… correcto no.


Bien lo menciona la periodista Lucy Bravo (Aldea Global/Vértigo No.814), que “tanto la prensa como los políticos han ignorado el racismo inherente del movimiento encabezado por Trump, para escudarlo en supuestas dificultades de la clase media trabajadora”. Siguiendo su línea, yo agregaré a los partidos de la extrema derecha en Europa.

Todo esto lo confirma una gran investigación realizada por Vox ("White Riot"), que tras analizar decenas de estudios establece que la realidad subyacente del movimiento de ultra-derecha ha sido siempre tan obvia como terrorífica: no es resentimiento económico, sino el odio contra los migrantes y un “coctel tóxico de intolerancia racial y religiosa”.

Al final, éste ha sido el verdadero monstruo que se esconde bajo la cama. No la globalización y no la economía, sino el espectro del racismo, la intolerancia y la xenofobia.

Revisando a detalle, todos estos movimientos políticos persiguen un simple objetivo: regresar a un momento histórico cuando los hombres blancos tenían el poder económico, político y social. De ahí esa nostalgia del “Make America Great Again" de Trump, y la "Francia para los Franceses" del Frente Nacional.

El periodista Marc Bassets sentencia: “la nostalgia es una arma política cargada de futuro. Quienes la agitan (...) recogen éxitos electorales".

Queda claro que olvidar la Historia puede llevarnos a repetir los peores capítulos que hemos escrito con sangre. Pero el mayor problema no es éste, sino la incapacidad que mostramos para olvidar -de una vez por todas- nuestros instintos más bajos como seres humanos.

Texto originalmente publicado en Vértigo

29/10/16

LA DIPLOMÁTICA - VENEZUELA ANTE EL ABISMO

LA DIPLOMÁTICA - VENEZUELA ANTE EL ABISMO

Fecha de transmisión original: 28/10/2016
La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos. 
(12:00 PM por AzNoticias; TV Azteca)




16/10/16

IN GOD WE TRUST

Dios parece estar muerto o por lo menos desaparecido de un escenario donde solía ser un rockstar: la campaña presidencial de los Estados Unidos.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

Seguro que todos conocen la frase de Nietzsche sobre la muerte de Dios. En una de sus obras icónicas, un hombre enloquecido enfrenta a un grupo de personas y sentencia: "Dios está muerto (…) Y nosotros lo hemos matado”.

Interpretaciones varían sobre el significado de esta frase y quizá para muchos -todavía creyentes en un ser superior- todo lo que diga Mr. Nietzsche les sea irrelevante.

Sin embargo, hoy esta frase resulta clave para entender una anomalía: Dios parece estar muerto o por lo menos desaparecido de un escenario donde solía ser un rockstar: la campaña presidencial de los Estados Unidos.

De hecho, su ausencia se siente todavía más pesada sobre el Partido Republicano, por décadas el portavoz de la Derecha Cristiana.

Noah Silvas blog

Esta mezcla entre política y religión no es reciente. Basta recordar que en 1920 fueron los grupos conservadores los que promovieron la prohibición del alcohol. Para 1960 -consecuencia de la liberación sexual- la religión y la moral se colocaron en primer plano de la vida política norteamericana. Más aún en los 70s, cuando la cuestión del aborto (legal tras Roe vs. Wade en 1973) se volvió prioridad para los cristianos. En la era de Reagan, el cristianismo y los Republicanos ya dormían en la misma cama.

Esta estrategia continuó sirviendo en los 90s cuando Bill Clinton estuvo cerca de ser destituido por su dudosa moral. Siguió en el siglo XXI con la creencia de Bush Jr. sobre su “misión divina”, declarando que Dios le había ordenado invadir Irak y Afganistán para llevar la paz al Medio Oriente.

En este tiempo los Republicanos aprendieron que al atizar las pasiones conservadoras podían ganar prácticamente cualquier elección, pues la demografía WASP (White Anglo-Saxon Protestant) les daba una tremenda cantidad de votos.

Hoy la cosa es distinta: Dios parece haber tomado vacaciones o sencillamente aplicó para una jubilación temprana de la política. Porque tanto Clinton como Trump han ignorado magistralmente a lo sacro durante la campaña.

De Clinton se sabe que no le gusta discutir su fe en público. Pero resulta llanamente increíble el apoyo que los cristianos han dado al magnate neoyorquino. Porque Trump no sólo ha mentido, engañado y presumido que no suele pedir perdón a Dios. También promovió por un tiempo el aborto, no cumple con el ideal de “la familia tradicional” y contradice la principal enseñanza sobre sexualidad que tanto pregonan los conservadores (sexo monógamo dentro del matrimonio). Bien menciona el periodista Collin Hansen que si algo define a Trump es su devoción a “la impía trinidad del dinero, el sexo y el poder”.

¿Cómo explicar esto? La respuesta nos llevaría por múltiples senderos de la sociología y la antropología, algo imposible de recorrer en una columna tan breve.

Aún así, yo quiero ofrecer una respuesta: que Dios ha sido derrotado por el capitalismo. Porque el estrés económico que resienten millones de norteamericanos los hace voltear hacia un nuevo Mesías que hará de nuevo grande a su país. Visto de otra manera, el poder del dinero ha sustituido a la fe; y el evangelio de un millonario misógino se volvió más atractivo que el de un judío empobrecido que habla de misericordia.

Así, creo que por fin entendemos de qué va la frase “In God We Trust” en el dinero gringo. Se refiere al único Dios verdadero de los yankees: el billete verde.

Una versión de este texto se publicó originalmente en Vértigo

14/10/16

La Diplomática - Donald Trump y la Guerra de los Sexos en Estados Unidos

LA DIPLOMÁTICA - DONALD TRUMP Y LA GUERRA DE LOS SEXOS EN ESTADOS UNIDOS


Fecha de transmisión original: 14/10/2016

La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos. 

(12:00 PM por AzNoticias; TV Azteca)


9/10/16

ESTE TÍTULO ES FALSO

El electorado estadounidense parece haber llegado a un grado de cinismo sin parangón en la historia, claudicando por completo a cualquier responsabilidad democrática o a cualquier interés de conocer la Verdad de los hechos; de conocer los datos veraces que sustentan al mundo y a la realidad. 


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

El legendario comediante George Carlin sentenció hace veinte años que él jamás se quejaba de los políticos, ya que finalmente todos se quejaban de ellos y todos decían lo mismo: que los políticos apestan y no son de fiar.

Sin embargo, como acto siguiente Carlin volteaba su lupa para enfrentar a la audiencia, argumentando que en vez de criticar a los políticos haríamos mejor criticando al electorado: “si tienes un público egoísta e ignorante, tendrás entonces una clase política egoísta e ignorante”.

Menciono todo esto porque el veredicto de Carlin parece cada día más relevante; más aún cuando estamos en medio de una crisis política que desgasta y erosiona a los sistemas democráticos en todo el mundo y que nos podría llevar al oscurantismo después de un siglo de liberalismo en Occidente.

Ejemplos como el Brexit y el auge de Donald Trump vuelven urgente la necesidad de contar con un electorado a la altura de las circunstancias presentes. Un electorado que esté informado y dispuesto a tomar decisiones inteligentes y acertadas.

Se vale soñar, amigos, pues nada podría estar más lejos de la realidad.

Al analizar nuestra coyuntura presente es evidente que nuestro problema democrático es más profundo de lo que aparenta; y va mucho más allá de políticos deshonestos o electores indiferentes. El problema, de hecho, es más cercano a una crisis epistemológica: en la arena política, la Verdad es cada día más irrelevante.



La campaña presidencial de Estados Unidos es ejemplo perfecto de esto. Una calamidad absoluta para cualquier amante de los hechos o la verdad que terminó coronada con el debate entre Hillary Clinton y Donald Trump de la semana pasada. Un encuentro a todas luces surrealista, donde una mujer sumamente preparada se enfrentó a un orangután ignorante, mentiroso y farsante.

De acuerdo con Politifact, el 85% de todas las declaraciones que Donald Trump ha hecho durante la campaña (incluyendo el debate) han sido completamente falsas (18%), falsas (35%), mayoritariamente falsas (17%) o medias verdades (14%). Solamente el 15% de ellas han sido verdaderas (4%) o  casi verdaderas (11%).

¿Habían visto ustedes algo semejante en sus vidas?

Lo peor de todo –según analistas- es que probablemente la mitomanía de Trump no tenga ningún tipo de impacto con sus seguidores. Finalmente, el magnate ya ganó la primaria del Partido Republicano y está prácticamente empatado con la señora Clinton.

El problema aquí no parece ser culpa de políticos oportunistas. Todos sabemos perfectamente que los políticos son deshonestos en distintos grados. Es el típico juego del proceso democrático: los candidatos nos prometen las riquezas de Cíbola y nosotros tomamos sus promesas with a grain of salt, como dirían los Yankees.

Sin embargo, el electorado estadounidense parece haber llegado a un grado de cinismo sin parangón en la historia, claudicando por completo a cualquier responsabilidad democrática o a cualquier interés de conocer la Verdad de los hechos; de conocer los datos veraces que sustentan al mundo y a la realidad.

Se le atribuye al senador norteamericano Daniel Patrick Moynihan decir que “todo el mundo tiene derecho a una opinión pero no sus propios hechos”. Una frase que seguramente tiene sentido y lógica, aunque a estas alturas… ¡a quién carajos le importa!

Texto publicado originalmente en Vértigo

7/10/16

La Diplomática - La Batalla por Alepo y la Nueva Guerra Tibia

LA DIPLOMÁTICA - LA BATALLA POR ALEPO Y LA NUEVA GUERRA TIBIA

Fecha de transmisión original: 07/10/2016

La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos. 
(12:00 PM por AzNoticias; TV Azteca)


HABLAMOS HACE UNAS SEMANAS DE LA GUERRA EN SIRIA PARA HACER ÉNFASIS EN LOS MILES DE NIÑOS QUE HAN QUEDADO ATRAPADOS EN EL CONFLICTO. PERO EN LAS ÚLTIMAS SEMANAS PARECÍA QUE EL FINAL DE LA GUERRA POR FIN PODÍA SER UNA REALIDAD. TODO LO CONTRARIO SUCEDIÓ… ¿QUÉ FUE EXACTAMENTE LO QUE PASÓ PARA QUE EL PROCESO DE PAZ SE COLAPSARA O DESTRUYERA?
Para contextualizar al auditorio, si usted no lo sabe para estos momentos, la guerra civil en Siria es actualmente la mayor catástrofe humanitaria en el mundo. Un conflicto que después de cinco años y medio ha causado más de 400,000 muertes y ha desplazado a 12 millones de personas, que viene siendo cerca del 50 por ciento de la población total.

Ahora bien, hay dos equipos en este conflicto, por el equipo de los Rusos (que apoyan incondicionalmente al presidente Bashar al-Assad) y el equipo Gringo (que apoyan a los rebeldes). Debido a la intervención de los gringos y los rusos es que la guerra ha durado tanto y ha causado tantas muertes. Ninguno de los dos quiere ceder a sus intereses: Rusia mantener a su único aliado de la región en el poder y los yankees quieren quitar a un tirano genocida de su puesto.

Sin embargo, prácticamente desde el inicio de la guerra ambos equipos han estado negociado para traer la paz. Y hace un par de semanas por fin parecía que había esperanza, pues los rusos, los sirios y los yankees pactaron un alto al fuego.

No duró ni una semana...

Lo peor de todo es que a finales de septiembre un convoy de la ONU que iba a entregar ayuda humanitaria a los miles de sirios atrapados en Aleppo -actualmente el frente más importante de la guerra- fue atacado con misiles. Esto constituye formalmente un crimen de guerra.

Los gringos acusaron inmediatamente a los rusos y los rusos se hicieron tontos y lo negaron todo. Esto llevó al Secretario de Estado, John Kerry, a romper todo tipo de negociación con los rusos sobre la paz en Siria, iniciando lo que algunos han llamado una "pequeña Guerra Fría" o una "guerra tibia".

Lo peor de todo es que si los sirios ya estaban sufriendo demasiado mientras las potencias globales negociaban, ahora que han congelado las negociaciones de paz indefinidamente, nadie sabe qué sucederá, aunque seguramente todo vaya a empeorar.

30/9/16

La Diplomática - El Debate Clinton vs. Trump: Análisis y Consecuencias

LA DIPLOMÁTICA - EL DEBATE CLINTON VS. TRUMP: ANÁLISIS Y CONSECUENCIAS

Fecha de transmisión original: 30/09/2016

La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos. 
(11:00 Hrs a 13:00 Hrs por AzNoticias; TV Azteca)


EL LUNES TODOS VIMOS EL ESPECTÁCULO MÁS ESPERADO EN LOS ÚLTIMOS MESES, EL PRIMER DEBATE PRESIDENCIAL ENTRE HILLARY CLINTON Y DONALD TRUMP. ANTES DE HABLAR DE LOS PUNTOS ESPECÍFICOS EN EL DEBATE, HAY QUE HABLAR DE LA IMPORTANCIA DE ESTE EVENTO. ¿POR QUÉ ERA TAN IMPORTANTE QUE CLINTON TUVIERA UN BUEN DESEMPEÑO EN EL DEBATE?
La situación para Hillary Clinton era cada día más desesperada. Después de meses de tener más de 5 puntos en las encuestas sobre Trump, las últimas semanas habían sido letales, dejando a Clinton en empate técnico con el orangután fascista que es Trump.

La cuestión principal era su estado de salud, ya que a inicios de septiembre se reveló que sufría de neumonía, después de haber sufrido un desmayo en la conmemoración del 11 de septiembre en Nueva York. La neumonía levantó toda clase de sospechas sobre su verdadero estado de salud, que Donald Trump explotó de manera muy cínica.

Por otro lado, los candidatos no serían medidos con la misma regla. Las expectativas para Donald Trump eran demasiado bajas; todos se darían por bien servidos si el magnate prácticamente hablaba con enunciados completos, no decía algo racista o comenzaba a gritar obscenidades. De Hilary se esperaba MUCHO más: que fuera inteligente pero no una “sabelotodo”; que fuera dura pero no demasiado agresiva; que fuera graciosa pero no una payasa; que fuera seria pero no robótica; que sonriera, pero no demasiado…

Y aquí entramos a esa doble moral de la sociedad. Por un lado, juzgarían mal a ese cerdo misógino, ignorante y racista sólo si cometía una verdadera barbaridad. Pero a Clinton –una mujer inteligente y preparada- la juzgarían por cuestiones frívolas y superficiales. 

Al final Clinton logró cumplir prácticamente todas las expectativas, y en cuestión de forma y fondo, logró salir victoriosa como la primera mujer que llega a un debate presidencial en la historia de Estados Unidos.

24/9/16

QUEJAS Y RECLAMOS

Hemos vivido los últimos 15 años entre terrorismo, caos, crisis financiera y una guerra civil. Sumado a que somos la generación más educada, pero igualmente la peor pagada en los últimos 30 años.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

Por mucho tiempo he sostenido que soy una persona pesimista en lo general, aunque optimista en lo individual.

Basta con echar un vistazo al estado del mundo para darse cuenta que nuestro pronóstico como humanidad es a buenas luces negativo, aunque cada día acercándose más a lo calamitoso.

Pero esa es la actitud de mi vida: buscar mantener el optimismo a sabiendas de que gran parte de la humanidad se encuentra en una carrera hacia el abismo.

Últimamente, debo aceptarlo, esto se ha vuelto más complicado.

Con la conmemoración del decimoquinto aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre, esa “oscuridad” de la que habla Leonard Cohen se ha postrado sobre mi mente. Porque son este tipo de fechas las que te detienen por un momento y te obligan a poner tu vida en perspectiva. “Quince años…” -piensa uno- “¿En verdad ha pasado tanto tiempo?”.

Pues sí señores, yo era apenas un muchacho de 14 años cuando en una escuela de Arkansas (es una larga historia) vi al WTC caer en llamas. Esto quiere decir que durante toda mi adolescencia y lo que llevo de adultez he vivido en un mundo donde el terrorismo (con toda su paranoia y pérdida de libertades civiles) es una constante y una realidad latente.

Y a quince años de este evento, queda preguntarse… ¿Cómo vamos en el combate al terrorismo?



La pregunta es ociosa, porque todos sabemos que la estrategia ha sido un fracaso. Veamos la vida cotidiana en el Medio Oriente, Asia Central, Estados Unidos y la Unión Europea, para entender que la situación no ha mejorado ni un ápice. El terrorismo sigue a la alza, aunque ahora de manera democratizada, al eliminar la lenta burocracia de Al-Qaeda por un terrorismo "do-it-yourself" promovido por el Estado Islámico y su club de amigos fundamentalistas.

Septiembre nos tiene otra sorpresa, pues hace 8 años (un 15 de septiembre, para ser exactos), la firma de Lehman Brothers se declaró en bancarrota, iniciando la crisis financiera más profunda en la historia reciente. Agreguemos eso también a la lista.

Sigo con mis quejas y reclamos porque aquí en México la cosa no va mejor. Quizás no tengamos broncas con Allāh o el Terror Inc. pero sí con otros grupos criminales de la misma calaña. Para nosotros, este 2016 igual nos cae como balde de agua fría, pues en diciembre estaremos cumpliendo nuestra primera década en la absurda guerra contra el narcotráfico.

Así lo es… diez años ya de operativos, retenes, decapitados, secuestros, extorsiones y otra larga letanía de atropellos a los derechos humanos; y sí… estamos igual o peor que al inicio de la guerra. Basta recordar que este mes de julio registramos la mayor cifra de homicidios desde el verano del 2011.

Así que la próxima vez que se quejen de cómo nosotros los Millennials somos unos cínicos o malcriados, que no queremos casarnos ni tener hijos, o no queremos comprar una casa o un auto… ¡Tengan paciencia, señores! Hemos vivido los últimos 15 años entre caos, crisis financiera y una guerra civil. Sumado a que somos la generación más educada, pero igualmente la peor pagada en los últimos 30 años.

Quién sabe qué sea… pero sigo sin explicarme por qué estoy de este humor y no puedo ser feliz. En una de esas es porque el verano termina este 21 de septiembre.

¡Ah! ¡Y ni siquiera empecemos con el tema del calentamiento global!

Una versión de este texto se publicó originalmente en Vértigo.

23/9/16

LA DIPLOMÁTICA - CRISIS EXISTENCIAL DE LA ONU

LA DIPLOMÁTICA - LA CRISIS EXISTENCIAL DE LA ONU

Fecha de transmisión original: 23/09/2016

La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos. (11:00 Hrs a 13:00 Hrs por AzNoticias; TV Azteca)


ESTA SEMANA EN NUEVA YORK SE CELEBRÓ EN NUEVA YORK LA EDICIÓN 71 DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS. SIN EMBARGO, HOY MÁS QUE NUNCA EXISTEN NUMEROSAS VOCES QUE CONSIDERAN A ESTE ORGANISMO ALGO OBSOLETO Y ANACRÓNICO. ¿POR QUÉ EXISTEN ESTAS CRÍTICAS?
La ONU está pasando por una de sus etapas más turbulentas en toda su historia, quizá la más interesante desde la caída del comunismo en 1991. Esto se debe en parte por la naturaleza de la diplomacia y la geopolítica global.

Si nos remontamos a su historia, veremos que la ONU fue creada en 1945 (hace 71 años) con dos objetivos principales: mantener la paz mundial y hacer valor los derechos humanos en el todo el planeta. Obviamente ninguna de estas dos cosas ha sucedido a la perfección.

Muchos han criticado a esta institución por ser mucho discurso y pocas acciones. Año tras año vemos a los líderes globales subir al podium y hablar de la esperanza en la humanidad y la gran importancia del multilateralismo y la diplomacia.

Pero al final, la Asamblea General tiene muy  poco poder. Pueden surgir algunas recomendaciones o los países podrán firmar algún Acuerdo, Tratado o cualquier documento. Pero la verdadera fuerza la tiene el Consejo de Seguridad, controlado por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial: Rusia, China, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. Ellos son los únicos que pueden imponer sanciones o declarar la guerra. Pero es un club sumamente enemistado entre sí mismo (Europa y EUA vs. Rusia y China). Esto ha paralizado a esta institución, haciendo que surjan voces escépticas que la critiquen.

Mientras tanto, nosotros seguimos teniendo guerras como la de Siria, seguimos teniendo a países como Estados Unidos lanzando bombas en todo el Medio Oriente, o a Rusia invadiendo a Ucrania. Y seguimos teniendo la peor crisis de migrantes en la historia.


13/9/16

¿CUÁNTO POR SU CHAMACO, LOLITA?

La idea aquí propuesta es entregar dinero como motivación a todas las chamacas para que -¡voluntariamente!- utilicen métodos anticonceptivos de largo plazo y así podamos detener la epidemia de embarazos adolescentes.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú

Si se tratara de un virus o una infección contagiosa, México estaría frente a una epidemia de proporciones bíblicas. Porque es una realidad que vivimos una calamidad en el sector Salud por los embarazos adolescentes: un 19% de los bebés que nacen en México son de niñas menores a los 20 años.

Diariamente, más de mil niñas entre 10 y 19 años de edad se convierten en madres. En 2014 se sumaron 374,075 bebés concebidos por madres adolescentes; y de estos, cerca de 6 mil son de niñas menores a los 14 años (cifras de la SSA).

La OCDE valida estos datos, aunque pinta un panorama aún más oscuro: México ostenta el deshonroso primer lugar en embarazos adolescentes en esta organización, llegando a medio millón de nacimientos por año; prácticamente un embarazo adolescente cada minuto.

Ante este panorama tan adverso... ¿qué carajos queda por hacer? Los programas de educación sexual evidentemente no han sido efectivos, y aquella tontería de la abstinencia que promueven los religiosos menos ha funcionado.

Sin embargo –queridos amigos- han venido a la columna correcta, pues quiero presentarles una solución realista y pragmática a este problema.


Para entrar en tema, les contaré la historia de Barbara Harris, quien en 1989  -con 37 años de edad y siendo madre de seis hijos varones- decide cumplir el sueño de toda su vida: tener una hija.

Para esto contacta a un centro de adopción y al poco tiempo recibe la llamada esperada: ha llegado una bebé de ocho meses que puede ser adoptada. Pequeño detalle: la niña dio positivo al nacer de fenciclidina (PCP), crack y heroína. Era hija de una mujer junkie.

Aún con algo de recelo decide adoptar a la niña, a quien nombra Destiny. A los pocos meses recibe una nueva llamada: La madre biológica de Destiny había dado a luz a otro bebé, también con daños por heroína; Bárbara lo adopta también. Un año más tarde, una tercera llamada y una nueva hija... "¿Se la empaquetamos, señora?" -"¡Pues sí!, responde Bárbara". Otro año después: otra llamada; otro niño.

Ante esta realidad, Bárbara comienza a cuestionarse: “¿Cómo es posible que alguien pueda ir por la vida regando bebés dañados por drogas sin sufrir alguna consecuencia?”

Evidentemente no podía obligar a las mujeres a esterilizarse o usar anticonceptivos de manera forzosa, ya que al instante entraríamos en un pantano de problemas éticos. Sin embargo: ¿Por qué no pagarle a las mujeres para que dejen de tener bebés? Bajo esta premisa, decide ofrecer 200 dólares a cada mujer que quisiera -voluntariamente- esterilizarse o tomar anticonceptivos de largo plazo.

Esto me lleva a pensar... ¿No podríamos importar ese modelo a México para combatir los embarazos adolescentes? Me queda claro que las pubertas no representan el mismo problema que mujeres adictas al crack. Pero aún así, no podemos ser cándidos y suponer que una mujer de 14 años se encuentra preparada para brindar la formación integral que requiere un chamaco en el siglo 21.

¿Por qué no entonces darles una lana a estas muchachas para que -¡voluntariamente!- utilicen métodos anticonceptivos de largo plazo? Cuando caduquen estos medicamentos, ellas ya serán mayores de edad y podrán hacer lo que les venga en gana con su útero y su vida.

¿Qué opinan señores? ¿Quién le entra para incluir esta propuesta en la agenda legislativa?


Texto publicado originalmente en Vértigo

9/9/16

La Diplomática - Aniversario No.15 de los Ataques Terroristas del 11 de Septiembre

LA DIPLOMÁTICA - ANIVERSARIO NO. 15 DE LOS ATAQUES TERRORISTAS DEL 11 DE SEPTIEMBRE.

Fecha de transmisión original: 09/09/2016

La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos. (11:00 Hrs a 13:00 Hrs por AzNoticias; TV Azteca)


26/8/16

La Diplomática - Los Niños de la Guerra y el Conflicto en Siria

LA DIPLOMÁTICA - LOS NIÑOS DE LA GUERRA Y EL CONFLICTO EN SIRIA

Fecha de transmisión original: 26/08/2016

La Diplomática - Sección del noticiero "Primera Línea" con Vaitiare Mateos. (11:00 Hrs a 13:00 Hrs por AzNoticias; TV Azteca)


LA GUERRA CIVIL EN SIRIA CUMPLE 5 AÑOS Y MEDIO DE HABER INICIADO (COMENZÓ EN MARZO DEL 2011), Y UNA VICTORIA CONTUNDENTE DE CUALQUIER GRUPO CADA DÍA SE VE MÁS LEJANA. ¿EN QUÉ MOMENTO NOS ENCONTRAMOS AHORA?
La cosa en Siria cada día está más complicada. Ningún país ha logrado sus objetivos principales. ¿Cómo están las cosas? Pues el presidente Bashar Al-Assad sigue en el poder, apoyado por Rusia e Irán. Por su parte, Turquía sigue matando a los Kurdos y apenas esta semana decidió intervenir militarmente para atacar al Estado Islámico (recordemos la explosión de la bomba en una boda hace apenas unos días). Estados Unidos apoya a los Kurdos y otros rebeldes contra Al-Assad y tiene a Turquía en el congelador (recordemos que Turquía acusó a EUA de planear el golpe de Estado contra Erdogan). Y por si no fuera poco... tienes al Estado Islámico peleando contra absolutamente TODOS en la región.

Lo que se está visualizando son varias tangentes. Por un lado, ISIS tiene todas las de perder y ha ido perdiendo territorio, armas, dinero y soldados en los últimos meses. Se calcula que desde julio del 2015 hasta ahora ha perdido cerca del 25% de su territorio. 

Por otro lado, está el asalto a la ciudad de Aleppo, donde fuerzas rebeldes y el ejército sirio se disputan una de las ciudades más importantes de dicho país, llevándola a una crisis humanitaria. Y en octubre, se espera que el ejército iraquí retome la ciudad de Mosul con apoyo Yankee, quitando a ISIS todas las grandes ciudades dentro del territorio de Irak.

Sin embargo, quizá lo más importantes es que después de cinco años, todo indica que el presidente Bashar Al-Assad permanezca en el poder, incluso después de utilizar armas químicas contra su población y dejar abandonada a su gente bajo la barbarie de ISIS. Al contar con el apoyo de Rusia –y siendo Rusia la potencia más activa en la región- todo parece que ni Turquía (que odia a Al-Assad) ni los Yankees (que lo consideran un tirano) lo podrán sacar del poder.

Esto nos obliga a pensar… si Bashar al-Assad se queda: ¿De qué fregados sirvió tanta muerte y tanta destrucción?

22/8/16

HISTORIAS DE TERROR BOLIVARIANAS

Resulta claro que Venezuela llegó a su situación calamitosa por tomar malas decisiones políticas. Pero no podemos ignorar que estas acciones no fueron impuestas con ley marcial. En algún momento grandes sectores de la población apoyaron estas medidas.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú
@DelgadoCantu

Últimamente he estado pensando en las narrativas personales. Sobre cómo inventamos nuestra propia historia, seleccionando algunos eventos y dotándolos de significado, para luego incluirlos en la Gran Narrativa de la vida. Un ejercicio donde fincamos toda clase de traumas y éxitos que definen nuestro presente.

La misma cuestión aplica para los países. Porque al igual que nosotros, alguien se encargó de crear un cuento de la Historia Nacional, eligiendo triunfos, derrotas, heridas y victorias que definen el presente colectivo de una sociedad.

Ya todos conocemos los fantasmas que aterrorizan a México. Como niños seguimos viendo monstruos en las sombras de la noche: sea ya la Conquista, la intervención gringa o la francesa. ¡Bueno señores, hasta Porfirio Díaz nos sigue dando miedo!

No obstante, hemos crecido para entrar en la adolescencia y comenzar a perderle miedo a la oscuridad. Las nuevas generaciones están más interesadas en Pokemón y quizá no tengan ni idea de quién diablos fue Santa Anna, Winfield Scott o Maximiliano de Habsburgo, ni por qué deberían afectar su presente. Basta observar para ver que los jóvenes están muy cómodos con el multiculturalismo y la apertura ante el mundo.

Pero como todos sabemos, la adolescencia es también un periodo turbulento. Así como nosotros experimentamos con drogas e ideologías absurdas, igual las naciones pubertas hacen cosas que poco sentido tienen para los adultos, pero que para el país imberbe resultan reveladoras. Y tal cómo hemos visto, si estos excesos no se controlan, uno puede acabar como junkie en las frías calles de la ciudad.

Pues el mundo tiene a un nuevo amigo junkie. Un país llamado Venezuela que bajo el gobierno de Hugo Chávez abandonó su vida en los suburbios y escapó al desierto para unirse a la familia Manson, llevando su vida a los abismos de la crisis y la desesperanza.


Resulta claro que Venezuela llegó a esta situación por tomar malas decisiones políticas y volverse adicto a su droga predilecta: el petróleo. Pero no podemos ignorar que estas acciones no fueron impuestas con ley marcial. En algún momento grandes sectores de la población apoyaron estas medidas.

Según el economista Ricardo Hausmann, esto sucedió porque el chavismo tergiversó los paradigmas sociales que sustentaban la vida y la historia venezolana, manipulando la conciencia nacional colectiva y creando una nueva narrativa basada en los demonios de Chávez.

Así, una sociedad abierta comenzó a considerar a los empresarios, a la inversión extranjera y al capitalismo como encarnaciones de Lucifer; haciendo que medidas como expropiaciones, control de precios y manipulación de divisas embonaran en su nueva lógica.

Los resultados –sobra decirlo- han sido calamitosos. Pero más aterrador es el corto tiempo que tomó para transformar la mente de una sociedad entera. Cómo en pocos años, se convenció a millones que el modelo chavista era viable.

Si esto pasó en Venezuela, algunas preguntas se vuelven obligatorias para los países adolescentes. ¿Cómo estamos sorteando nuestra pubertad? ¿Qué tan viable es que tomemos el Kool-Aid buscando eliminar el rezago y la pobreza? O peor aún… ¿Qué tan susceptibles somos a la manipulación de los Charles Mansons modernos?

Quizá usted y yo estemos a salvo… ¿Pero qué decir de millones de mexicanos?

Texto publicado originalmente en Vértigo