16/12/24

CINCO LUCES EN EL ABISMO (EDICIÓN 2024)

¡No hay tregua, muchachos! Y siguiendo la tradición en esta columna, vuelvo a decirles: si ustedes están leyendo estas líneas es porque lograron sobrevivir al 2024.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú



¡No hay tregua, muchachos! Y siguiendo la tradición en esta columna, vuelvo a decirles: si ustedes están leyendo estas líneas es porque lograron sobrevivir al 2024. ¡Y madres! ¡Qué pinche año nos recetaron los dioses!

En México no sólo vivimos un final ciclónico de sexenio. También nos recetaron unas campañas presidenciales aburridísimas donde Claudia Sheinbaum pulverizó a Xochitl Gálvez y al resto de la oposición política. De ahí vino la fiebre reformista, donde los legisladores del oficialismo hicieron y deshicieron la constitución a su antojo, llevándose entre las patas a muchas de nuestras libertades.

A nivel internacional, el panorama fue aún más oscuro. En el Medio Oriente, el conflicto en Gaza continuó causando un enorme nivel de muerte y miseria. Luego la guerra también se esparció a Líbano. Por su parte, Sudán está viviendo una crisis humanitaria prácticamente ignorada por el mundo, donde cerca de 26 millones de personas –la mitad de la población–  se encuentran en necesidad alimentaria y donde está ocurriendo el mayor desplazamiento forzado en el mundo.

También nos enteramos que este año fue el más caluroso en los registros y que la temperatura promedio global del planeta superó los 1.5° Celsius, cifra que marca el punto de no retorno para evitar las peores consecuencias del cambio climático. Y obviamente, el último clavo al ataúd del 2024 vino con la victoria de Donald Trump, que en enero volverá con venganza para transformar radicalmente la geopolítica global, el comercio mundial y la relación trilateral de Norteamérica.

¡Pero calma! ¡Que no todo está perdido! Porque entre tanta turbulencia y caos, también la humanidad logró dar pasos hacia un mejor futuro. Así que sin más rodeos, veamos cinco avances que ocurrieron durante el 2024, con la peregrina esperanza de que nos regresen –aunque sea un poco– algo de confianza en la especie humana.

1. XENOTRASPLANTES: El 2024 será recordado como el año donde por primera vez se lograron trasplantes exitosos de órganos de cerdos a humanos. En Boston y Nueva York varias personas recibieron riñones de cerdo genéticamente modificados con resultados prometedores; y en China, un hígado de cerdo fue trasplantado a un paciente clínicamente muerto, funcionando durante 10 días. Falta más investigación para que estos procedimientos sean viables en el largo plazo. ¡Pero ahí vamos, raza!

2. DETECCIÓN DEL ALZHEIMER: Científicos suecos desarrollaron un análisis de sangre que es capaz de identificar el Alzheimer en adultos mayores con un 90% de precisión, lo que facilitará diagnósticos en cualquier clínica de atención primaria y permitirá que existan tratamientos tempranos para millones de personas. ¿La mala? Falta que la FDA de Estados Unidos apruebe este proceso. ¡A ver si el siguiente año!

3. GUERRA CIVIL EN SIRIA: De manera completamente inesperada, la guerra en Siria llegó a un final vertiginoso a inicios de diciembre. Con esto se termina el régimen sangriento de la familia Al-Assad que aterrorizó a la población siria durante medio siglo. Sólo queda esperar que los rebeldes que llegan al poder no salgan peor que la dictadura derrocada. ¡A cruzar los dedos!

4. PALILLOS CHINOS: El 13 de octubre, la empresa SpaceX de Elon Musk realizó una de las proezas más impactantes en los últimos años: recuperar el gigantesco cohete Super Heavy de la nave Starship con un sistema de “palillos chinos”. Con este tremendo éxito, la humanidad se encuentra cada vez más cerca de volver a la Luna y posteriormente de llegar a Marte. ¡Agárrense!

5. ¿HAY VIDA EN JÚPITER?: Un día después de la proeza de Elon Musk, la NASA lanzó su misión Clipper para estudiar a Europa (una de las lunas galileanas de Júpiter) y ver si existen las condiciones de vida extraterrestre en los grandes océanos cubiertos por el hielo. Nomás no se emocionen todavía… porque la nave espacial llegará a Europa ¡hasta abril del 2030!

¿Se sienten un poco mejor habiendo leído esto? ¡Yo espero que sí! Por lo pronto, descansen, recuperen energías y recarguen buenas vibras con sus familias y seres queridos. Porque si de algo estoy seguro es que el próximo año viene no rudo… ¡sino rudísimo! ¡Salud y felices fiestas!

2/12/24

EL ÉXODO NORTEAMERICANO

¿Pero quién en su sano juicio va a querer contratar a un criminal convicto en nuestro país? ¡Pues claro: el narco!


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú



¡Sobre aviso no hay engaño! Ya les decía en mi columna pasada que Donald Trump iniciará su segunda temporada en la Casa Blanca con un poder pocas veces visto en la historia reciente de Estados Unidos: el control del Congreso, del Senado, de la Presidencia, de la Suprema Corte y con un mandato popular inmenso por haber obtenido la mayoría de votos. Esta poderosa “quintufecta” (¿así se dice?) le permitirá ejecutar cualquiera de sus amenazas y promesas prácticamente sin controles o contrapesos. Así cuando habla de la deportación masiva de migrantes: ¿Por qué deberíamos dudar de sus intenciones?

Obviamente los principales afectados serán los millones de individuos que verán sus sueños y planes en EE.UU. destruidos por una política claramente racista y vengativa. En segundo lugar vendrán las familias y comunidades latinas, con miles de niños que perderán a sus padres, matrimonios que serán separados, empleadores que verán desaparecer su mano de obra, y otras tantas consecuencias nefastas. 

Pero en tercer lugar venimos nosotros. Porque como bien indica Mary Beth Sheridan en el Washington Post, cerca de la mitad de los 11 millones de personas que viven sin papeles en el Imperio Yanqui son mexicanos; y uno podría suponer que ellos serán los primeros en ser atacados por la administración Trump, ya que deportarlos será más “sencillo” y barato que a los migrantes que llegaron de países que no comparten frontera.

Y yo no sé qué opinen ustedes, pero aquí en México “el horno no está para bollos”, y recibir a millones de paisanos en nuestro país -del cual salieron precisamente por la violencia o por falta de empleos- simplemente no puede acabar bien. 

Porque basta imaginar el siguiente escenario: cientos de miles de paisanos sin empleo y sin lazos comunitarios llegando a las zonas fronterizas o al aeropuerto de la Ciudad de México justo cuando la economía de México se está desacelerando y cuando las cifras de homicidios se encuentran en un punto álgido

A esto hay que sumarle la inevitable caída en las remesas que provocará este éxodo. En caso de que no recuerden, las remesas representan la segunda fuente de dólares en el país (cerca de 60 mil millones de dólares), cifra que supera a la Inversión Extranjera Directa y al turismo. Cortar este flujo monetario afectará principalmente a los mexicanos más pobres que dependen de estas divisas, y causará un enorme golpe al consumo y a la expansión económica en nuestro país.

¿Quién es el único que saldrá beneficiado de todo este congal? Obviamente el crimen organizado, quien tendrá ahora a un ejército de personas sin empleo y sin contactos sociales para reclutar a sus filas, para extorsionarlos o secuestrarlos. Porque Trump ha dicho que su prioridad será deportar a los migrantes que hayan cometido crímenes, algo que en teoría parece lógico. ¿Pero quién en su sano juicio va a querer contratar a un criminal convicto en nuestro país? ¡Pues claro: el narco!

Al plantear este escenario no pretendo ser catastrofista. Las piezas ya están en movimiento del otro lado de la frontera, donde en las últimas semanas, Trump ha comenzado a delinear sus planes para ejecutar su plan siniestro desde el primer día de volver al poder. No sólo ha elegido a dos radicales para encargarse de los migrantes (Tom Homan como “zar fronterizo” y  Stephen Miller como vicejefe del gabinete); también ha dicho que declarará un estado de “emergencia nacional” para utilizar al ejército y preparar campos de concentración.

¿Y nosotros? Pues aquí en México seguimos durmiendo el sueño de los justos. Porque no he visto ningún tipo de preparativos para este éxodo norteamericano que podría transformar radicalmente la vida nacional y desestabilizar al país por generaciones. Ya hemos visto que las ciudades fronterizas no tienen la infraestructura adecuada, ni el personal, ni el dinero para integrar a nuestros paisanos de vuelta a la sociedad. 

Esta es nuestra realidad inmediata: se aproxima el caos y una crisis humanitaria sin precedentes. ¡Y sobre aviso no hay engaño, raza!