29/7/24

¡NUNCA FALTA UN ESTÚPIDO!

Sólo la detección, la previsión y la toma de acciones preventivas puede salvarnos de ser la próxima víctima de un estúpido errante.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú



Si ustedes han leído mis columnas en esta prestigiosa revista sabrán que no soy ningún amigo del dictador en potencia llamado Donald Trump. Sin embargo, tampoco le deseo la muerte al pelado, como estuvo a punto de suceder en el ahora mítico rally de Pensilvania. 

Este potencial magnicidio me obliga a rescatar las reflexiones que realizó el historiador italiano Carlo M. Cipolla en su magnífico texto titulado: “Las Leyes Fundamentales de la Estupidez Humana”. Porque no se confundan: un intento de asesinato (¡Y fallido, para acabarla de fregar!) sólo puede ser obra de un rotundo y reverendo estúpido.

Repasemos rápidamente las “Cinco Leyes” de la estupidez que propone Cipolla para ver cómo aplican para nuestra vida en general y para el atentado contra Donald Trump; con la aclaración de que tendré que sintetizar enormemente sus ideas para que puedan caber en este breve espacio. ¡Adelante!

Primera Ley Fundamental: “Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo”. Esta ley no requiere de gran explicación: piensa en el número de estúpidos que crees que existen en tu familia, en tu empresa, en tu ciudad, en tu país y en el mundo entero… y ten por seguro que estarás equivocado, pues “cualquier estimación numérica resultaría ser una subestimación”, apunta Cipolla. 

Segunda Ley Fundamental: “La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona”. Dicho de otra manera, no importa la religión, raza, sexo, edad, lugar de nacimiento o incluso nivel de educación: la Madre Naturaleza ha repartido de manera equitativa la estupidez. O como indica Cipolla, “la estupidez humana es una prerrogativa indiscriminada de todos y de cualquier grupo humano, y tal prerrogativa está uniformemente distribuida”.

Tercera Ley Fundamental (Ley de Oro): “Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí misma, o incluso obteniendo un perjuicio”. Aquí encontramos una conexión clave con el estúpido tirador que intentó asesinar a Trump. Porque como subraya Cipolla en su texto, la principal característica de los estúpidos es que son criaturas que “en los momentos más impensables e inconvenientes, se le ocurre causarnos daños, frustraciones y dificultades, sin que en ella vaya a ganar absolutamente nada con su acciones”. En este caso, el estúpido asesino en potencia no sólo causó una enorme turbulencia política para Estados Unidos; también causó un torbellino innecesario de temor y caos en el mundo entero… y para acbarla de fregar, el estúpido terminó perdiendo su propia vida.

Cuarta Ley Fundamental: “Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas”. Sobre esta ley fundamental, Cipolla explica que al momento de encontrarse frente a un estúpido, las personas racionales tienden a subestimarlo o incluso a despreciarlo, cuando la reacción inteligente es preparar las defensas para contrarrestar el efecto de sus acciones. Esta preparación es importantísima, porque debido a que comportamiento del estúpido es siempre errático “no se pueden prever todas sus acciones y reacciones, y muy pronto, uno se verá arruinado o destruido por sus imprevisibles acciones”. Esto nuevamente aplica mejor para el tirador fracasado: Sabiendo que era un estúpido… ¿Por qué nadie tomó las acciones necesarias para detenerlo a tiempo?

La quinta y última ley fundamental: “La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe”. ¡Nada más cierto! Y a esta máxima podemos aplicarle una coda: “Una persona estúpida es más peligrosa que una persona malvada.” 

Ahora que tienen esta información, sólo me queda decirles que es responsabilidad de todos nosotros (los inteligentes y racionales) mantenernos en constante alerta. Porque sólo la detección, la previsión y la toma de acciones preventivas puede salvarnos de ser la próxima víctima de un estúpido errante. 

¡Sobre aviso no hay engaño, raza!

15/7/24

LA VICTORIA ABORTADA

¿Hay alguna esperanza para los Demócratas después de lo que presenciamos el 27 de junio? 


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú


Tras la tremenda paliza que recibió Joe Biden por parte de Donald Trump en el primer debate presidencial, lo único que nos queda por celebrar es que -por lo menos- el circo electoral de siete pistas por fin arrancó de lleno y asegura estar muy entretenido, aunque al final pueda representar la muerte de la democracia en Estados Unidos.

¿Hay alguna esperanza para los Demócratas después de lo que presenciamos el 27 de junio? Aunque parezca improbable, la respuesta es afirmativa. Porque incluso cuando Biden ofreció una actuación lamentable (donde prácticamente todos los temas relevantes -excepto su edad y su capacidad mental- pasaron a un segundo plano), existe todavía un asunto que podría ser el arma termonuclear de los Demócratas, siempre que jueguen bien sus cartas y sepan aprovecharlo. Me refiero a los derechos del aborto para las mujeres.

Porque tres días previos al debate se conmemoraron los dos años desde que la Suprema Corte decidió eliminar el derecho a interrumpir el embarazo que las mujeres habían ganado con el mítico caso de Roe v. Wade, allá en 1973. 

Para los políticos y los ciudadanos conservadores autodenominados “provida”, la sentencia en el caso Dobbs v. Jackson Women’s Health del 2022 representó la última victoria en una batalla que se había gestado (ejem) por casi 50 años. Pero esta victoria ha resultado pírrica (por decir lo menos), ya que significa una verdadera calamidad para millones de mujeres estadounidenses.

Como bien indica el periodista Charles Sykes en The Atlantic, una cosa es rabiar y criticar la práctica del aborto cuando sabes que está protegida por la ley -una situación similar a la de jugar con pistolas de plástico-, pero otra muy distinta es recibir de pronto armas y municiones reales con la capacidad de infligir un daño real en la vida de las personas. Esto fue precisamente lo que ha ocurrido desde Dobbs v. Jackson Women’s Health. 

Porque en este mundo post-Roe, los Republicanos de pronto se encontraron con el poder absoluto para trastocar los cuerpos y las vidas de millones de mujeres en sus estados. Ahora su retorcida imaginación y su crueldad serían el límite para imponer las reglas del juego: ¿Deben prohibir los abortos a las 15 semanas? ¿Por qué no a las 6 semanas? Aún mejor: ¿Por qué no prohibirlos totalmente? ¿Existirán excepciones por violación o incesto?

Esta situación ha generado un ambiente de confusión y caos que ha sido aprovechada por los elementos más extremistas del movimiento “provida” para impulsar medidas aún más draconianas y crueles en sus legislaturas estatales. Ahora las preguntas que se realizan ya no son sobre los niveles de prohibición, sino sobre las acciones punitivas a tomar: ¿Habría que encarcelar a los médicos que terminen un embarazo? ¿O qué tal meter a la cárcel a la madre de la criatura abortada? ¿Qué hacer con los abortos espontáneos? ¿Encarcelamos a las mujeres que sufran uno? ¿O qué tal a los médicos que las atendieron en los hospitales? ¿Y por qué no prohibir las píldoras abortivas? ¿O la fecundación in vitro? 

El terror para las mujeres es real ya que se están enfrentando de facto a una “criminalización del embarazo”, donde cualquier complicación médica podría ser causante de una acción punitiva para ellas y sus médicos.

Todo esto puede ser capitalizado por los Demócratas previo a la elección en noviembre. De acuerdo con una encuesta realizada por la ONG All In Together y Echelon Insights, 34% de las mujeres dijeron que ellas o alguien que conocen había decidido no quedar embarazada por miedo a alguna complicación médica durante el embarazo.

Esto les abre una ventana a los Demócratas para movilizar a millones de personas en contra de un Estado que se ha transformado en el Gran Inquisidor, con la capacidad de intervenir y castigar a quienes no comparten su visión religiosa en temas de salud reproductiva.

Claro… digo que podrían capitalizarlo siempre y cuando su candidato tenga la capacidad de hilar de manera coherente dos enunciados. Y eso aún está por verse…

1/7/24

TRES PREDICCIONES PARA LA PRÓXIMA DÉCADA

Veamos tres casos optimistas qué los colegas de Vox piensan que ocurrirán en los próximos 10 años.


Texto por: Juan Pablo Delgado Cantú




“Es difícil hacer predicciones, especialmente del futuro”.
- Niels Bohr (quizá apócrifa)

A nadie sorprende que los resultados del 2 de junio hayan dejado los ánimos crispados en varios sectores de la sociedad. Si uno ve las noticias, las predicciones abundan sobre lo que podría ocurrir en los próximos años: algunas son optimistas, otras cautelosas y muchas catastrofistas. 

Pero este ejercicio me parece angustiante y estéril. Si la nueva presidenta no gobernará hasta dentro de tres meses, realmente no tenemos ningún tipo de data para realizar predicciones sobre su gobierno.

Mejor vemos algunos pronósticos que sí están basados en información dura. Esto fue lo que hicieron los colegas de Vox (el medio de comunicación, no el partido ultra de España), que tras cumplir su primera década de existencia decidieron hacer un poco de periodismo adelantador y prever lo que podrá ocurrir en la siguiente década. Para no quedarse en simples especulaciones, agregaron un porcentaje de probabilidad a cada una de sus predicciones. Sin más rodeos, veamos tres casos optimistas qué los colegas de Vox piensan que ocurrirán en los próximos 10 años.

1. Menos del 7% de la población global vivirá por debajo de la línea de pobreza que establece el Banco Mundial. [70% de probabilidad]: La lucha a nivel global contra la pobreza extrema es uno de los mayores éxitos en las últimas décadas. Entre 1990 y 2019 la pobreza extrema en el mundo pasó de un escandaloso 38% a sólo 8.9%. Gran parte de esta caída se debe al progreso logrado por China y la India, que abandonaron sus modelos económicos inservibles para unirse de lleno al comercio mundial y la globalización. Hoy, las proyecciones del BM indican que para el año 2030 sólo el 6.8% de la población vivirá en pobreza extrema. Claro… todo esto si no ocurren nuevas pandemias o una guerra mundial. 

2. La esperanza de vida a nivel mundial superará los 75 años [60% de probabilidad]: El incremento en la esperanza de vida también ha sido un absoluto éxito. Cuando la ONU comenzó a medir esta cifra en 1950, la esperanza de vida a nivel global era de 46.5 años. Pero en su más reciente reporte (“Perspectivas de la Población Mundial”), se prevé que esta cifra alcance los 75.2 años (en promedio, ya que hay diferencias regionales) en los próximos 10 años. Gran parte de esta mejora se debe a que la humanidad seguirá viendo avances médicos en el corto plazo que nos podrían ayudar a eliminar la malaria, la tuberculosis o incluso el SIDA, generando prosperidad en todas las latitudes del mundo.

3. Las emisiones de carbono por la producción de energía alcanzarán su punto máximo [85 por ciento]: Desde que se tiene registro (excepto en 2020, por la pandemia), las emisiones de gases de efecto invernadero sólo han incrementado año tras año. Pero de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, las emisiones causadas por la generación de energía alcanzarán su pico en los próximos años. Todo dependerá de la velocidad en la que dejemos de consumir petróleo y carbón (que representan 50% del total de emisiones); y de la rapidez con la que adoptemos energías solares, eólicas y nucleares. Nada de esto garantiza una victoria final contra el cambio climático, pero cualquier reducción en las emisiones nos permitirá evitar los escenarios más catastróficos y peligrosos del calentamiento global.

Y para todos aquellos que se están rasgando las vestiduras por el contexto que vivimos en México, yo quisiera hacer una predicción propia: “México no se va a destruir por culpa de ningún presidente ni de ningún gobierno” ¿Y saben cuánto le doy a esta aseveración?: 100% de probabilidad. 

Porque durante los más de 200 años de historia independiente, hemos transitado numerosas veces por momentos difíciles, oscuros y turbulentos, pero siempre hemos encontrado la manera de salir adelante. Como dice el clásico: aquí estamos y aquí seguiremos. 

PD: Ah claro, si quieren saber la probabilidad que Vox da a que una bomba nuclear sea detonada en la próxima década… es del 20 por ciento. ¡Ánimo, raza!